Capitulo 5:
–Bien, Horan empecemos– bufo ¿acaso no puede ser más
irritante? – escúchame doctorcita graduada, no te voy a contar nada, eres una
desconocida para mi, dime ¿Por qué lo haría? ¿Por qué tengo que contarte todo a
ti? – respira May respira. – Niall, estoy tratando de ayudarte no creo que
merezca ser tratada como tú lo haces – rió. – ¡Oh! Lo siento su majestad ¿desea
alguna bebida? ¿Masaje a los pies quizá? – volvió a reír. – ¡Niall! – paró
enseguida mirándome frustrado pero por una pequeña parte sorprendido a mi
reaccionar, nunca he gritado en frente de Horan.
– No sabes lo mucho que deseo triunfar en mi carrera,
por favor ayúdame a lograrlo. Piénsalo. Serás parte de mi triunfo y no hay nada
más maravilloso que contribuir con un sueño en proceso. – Niall me miro
pensativo sin perder su mirada sombría. – Muy emotivo doctorcita, te diré solo
una cosa– señalo. Sonreí ampliamente. – no mato por placer sino por deber. –
dicho esto se volvió a recostar dándome la espalda.
Pase toda las 4 horas faltantes de la sesión insistiendo
en alguna otra cosa, sin más que amenazas llego la hora de terminar. Salí y
deje colgando la bata. Al llegar a casa fue por primera vez deprimente sin
nadie a quien contarle mi progreso.
Luego de ducharme y ponerme el pijama me dispuse a ver
televisión en el cuarto. Daban la película de mi pobre angelito 4, amaba esa película.
Con un tazón de palomitas de maíz disfrutando mis días de soltería.
Escucho pasos.
Dejo el tazón de lado y salgo lentamente de la habitación.
Bajo a la sala de estar. Nada. Camino hacia la cocina y veo la ventana abierta,
me acerco a ver que había del otro lado, nuevamente nada. Cierro la ventana y aprovechando
que estoy en la cocina voy a la nevera por una coca cola.
Cuando voy subiendo por las escaleras y mi “sexto
sentido” grita que voltee. Lo hago y veo una sombra que se asoma por detrás de
las cortinas de la ventana de la sala, Jadeo asustada subo lo más rápido que
puedo por las escaleras y agarro el teléfono.

No hay comentarios:
Publicar un comentario