Capítulo 2:
–Y bien – suspiro y se dirigió hacia mí con un tono
cansado – y bien ¿Qué? Vine para ayudarte – dije acercándome a él, pero él me
antepuso la navaja y me detuve – ¿se podría saber por qué quieres ayudarme? ¿Sabes
que te podría matar ahora si quiero? – no pude negar que ese comentario me
tenso al instante, pero perdería la compostura ahora. Me mantuve firme– no sé, quizás
porque esa es mi profesión– ironicé. Mal por mí, creo que eso lo irrito mas. Ups.
– Como sea, no te diré nada, y si no quieres terminar como las otras doctoras, será
mejor que te retires, o por lo menos te quedes callada– dijo en un tono pasivo sentándose
justo en donde estaba cuando entre con el Dr. Milles– por favor, trato de hacer
mi trabajo lo más profesional posible, considerando que es mi primer trabajo
especializada en mi profesión. No me lo hagas difícil, porque tomaré medidas drásticas–
el sonido retumbante de su risa sin humor, me hizo sentir indefensa debido a
que poseía una voz ronca y mezclada con la risa daba unos resultados exasperantes.
Totalmente me hace perder la paciencia– escúchame bien, si quiere salir viva de
esto, ¡lárgate! – di un brinco su increíble dominio de mando era muy notable–
bien, no te haré más preguntas. – sonrió triunfante– Por hoy– continué y el se
limito a bufar. Mire mi reloj y mi turno por hoy había acabado. – he acabado
por hoy, supongo que debes estar feliz porque mi turno acabo. Nos vemos mañana–
Su mirada torno a neutra fijo al suelo. Ni siquiera se tomo la molestia de
decir algún “adiós”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario